viernes

Nueve

Esta vez no hablaré de ti
Hace días que siento arder mi pecho
con la flama de soledad que tengo
He vuelto a la calle a llorar incendios
a ver la imagen desnuda
de otra imagen que se repite
me ve y se retira
Todo tiene sentido a la hora en que
me duelo
incluso la noche huele a contrita
esperanza
y heme aquí lleno de fuego
abrazado solo al frío
como la pulpa que el viento
dejó caer con su lluvia



miércoles

Ocho

Amansado por el tiempo me duelo al aire
y pienso

Nada podría consumir este fuego
que la ciudad inyecta


Este andar a paso de horas sin días
humedece todo

lluevo imágenes
como si fueran prendidas velas en un velorio
Triste sombra la mía
Estoy prendado con el dolor
que la solitaria luz de los faroles
proyecta en la callada
y fúnebre calle en que te leo recuerdo