jueves

Podría decirse que el defecto principal de la tristeza es su carencia de interés o de substancia. Los celos producen un Otelo; la ambición una Lady Macbeth; la sensibilidad exacerbada un des Esseinte, pero los tristes pueblan el inmenso territorio de la literatura en calidad de personajes ínfimos. Salvador Elizondo.

domingo

Nueve cero siete es la hora en que
suena dentro del cuerpo

el tambor el hilo y el arco
la palabra esdrújula
que como chaman catártico
deshiela
el dédalo de los ojos