jueves

Quién eres, Demonio

Quién eres, Demonio
cuando tu cabello cae como rayo entre mis manos
y tus labios tocan el astro durmiente.
Cuando la sal y la lluvia 
en mí hacen germinar olas
y un labrado surco de espesa niebla.
Quién eres
si en tu cuerpo la llama se mitiga,
si el mar agota sus aguas para llenarte.

¿Demonio o Virgen?
¿Culto o testamento?
En ti el secreto se devela.


Ahora estamos sentados y vemos la vida

Ahora estamos sentados y vemos la vida
como algo que está,
que desde fuera nos observa con su diametral ojo de zorra.

La gente camina sobre la calle
y no es mucha la distancia entre ellos y nosotros;
algunos se ocultan de nuestra vista,
encogen los hombros y miran alrededor
como buscando el paso dejado: la rosa oculta en la tiniebla.
Y así pasa la vida.
Tu y yo arrodillados, sumisos, casi tercos,
invernando el luto: la ceremonia del entierro;
esperando la noche y su tranquila mar con suaves
y ondulantes alas espumosas.

Desde la ventana sonreímos,
el rostro ajeno nos mira y se retrata en las pupilas.
El espejo dibuja nuestra emblemática mirada:
flores en la oscuridad que sangran.